Preguntas y Respuestas

 
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Buscando un embarazo

En realidad en muchas oportunidades no sabemos porque las mujeres no se embarazan de sus parejas. Es importante, y muy difícil, aceptar el hecho que se trata del azar. Hay casos muy raros en que las parejas no se pueden embarazar en forma espontánea de ninguna manera. Por ejemplo, cuando el hombre no tiene espermatozoides por alguna razón genética, o cuando la mujer no tiene trompas uterinas – que comunican al ovario con el útero -. Salvo estos casos de imposibilidad de embarazo, en el resto de los casos nos encontramos con parejas que tienen una disminución de su potencial reproductivo. Es decir, es más difícil que se embaracen. Para explicarlo de forma más sencilla, es como cuando las parejas tienen por afición jugar a la ruleta, mientras más fichas juegues, más posible es apuntarle a un pleno. En el caso de parejas con disminución del potencial reproductivo, estan jugando con menos fichas. Entonces, teóricamente, si continuarán intentándolo, teóricamente con el tiempo podrían ganar la ruleta, es decir, embarazarse. Lamentablemente, en el caso de conseguir embarazo, a medida que pasa el tiempo van disminuyendo las fichas con las que la pareja va jugando, o sus probabilidades de conseguir embarazo.

Todos conocemos casos de parejas que después de años de no conseguir embarazo, y darse por vencidos, de repente, se embarazan. Por supuesto, son la minoría de los casos. Son los casos en los que con una ficha se ganan la ruleta. Usualmente es muy difícil de aceptar esta situación. El diagnóstico, la mayor parte de las veces no es importante, si el tratamiento. Si este es tu caso, nuestra recomendación es que acudas de inmediato a un especialista que pueda darte un tratamiento específico.

¿Qué es la fecundación in vitro?

El tratamiento de fecundación in vitro es una técnica de reproducción asistida, desarrollado por el Premio Nobel de medicina Robeert Edwards. Consiste en la unión en el laboratorio del ovocito de la mujer con el espermatozoide del hombre. En un principio se usaba solamente para casos de alteraciones de las trompas uterinas, pero con el tiempo hemos aprendido que la fecundación in vitro es la respuesta para la gran mayoría de los casos de infertilidad. ¿Cómo se hace una fecundación in vitro? Tiene básicamente cuatro partes. Primero, inducir el desarrollo de varios foliculos. Normalmente, todos los días, parten creciendo varios foliculos, pero solamente uno sigue su desarrollo y ovula, mientras que el resto se pierde. Con las hormonas, nosotros conseguimos que varios crezcan, y se pierdan menos. Segundo, la recuperacion de ovocitos, por medio de un procedimiento quirúrgico, bajo anestesia general.  Tercero, la unión de los ovocitos con espermatozoides. Cuarto,  la transferencia de embriones al útero, un procedimiento que no requiere de anestesia, y en el que la paciente se va a descansar el mismo día a la casa.

¿Hasta qué edad me puedo embarazar?

Actualmente gracias a tecnologías como la donación de ovocitos se puede conseguir que una mujer de cualquier edad se emabarace. Por lo tanto, ahora la pregunta es ¿hasta que edad se puede asegurar una buena familia al niño?. Por esto, más que fijar una edad en forma arbitraria, en la Unidad de Medicina Reproductiva Monteblanco creemos que hay que evaluar los casos en forma individual, junto con la paciente, para tener la mejor situación para el niño o niña por venir.

¿Soy compatible con mi pareja?

Esta pregunta es muy frecuente , sin embargo, es importante que sepás que la incompatibilidad reproductiva no existe, es un mito. Existen casos en los cuales una pareja no logra concebir, aunque en relaciones de pareja previas si lograron tener un embarazo. Esto los lleva a preguntarse si no son “compatibles”. Una posible  explicación a esta situación es que tanto la mujer como el hombre sean subfértiles, es decir, que tengan disminuida su capacidad reproductiva, y que al juntarse, ésta subfertilidad se potencie. Por ejemplo, una mujer que no ovula todos los meses que se empareja con un hombre que tenga un recuento espermático bajo, disminuyen la probabilidad de embarazo ya que se juntan dos factores que por si solos hacen que decaigan las posibilidades de concebir. Por lo tanto, es muy importante evaluar a la pareja y obtener un diagnóstico preciso para poder ofrecer las mejores opciones de tratamiento  para ayudarlos a ser padres.

¿Qué posibilidades de éxito tengo con un tratamiento?

El éxito en los tratamientos de fertilidad dependen de la causa de la infertilidad. Debemos recordar que las causas de la infertilidad pueden ser de origen femenino, masculino o mixto. Por lo tanto, debemos estudiar tanto a la mujer como el hombre, para poder tener un diagnóstico preciso y ofrecer el tratamiento más adecuado. Es muy importante saber que la edad de la mujer influye directamente en los resultados, a mayor edad materna mayor riesgo de abortos y alteraciones cromosómicas se producen.

¿Qué es la inseminación intrauterina?

Una inseminación intrauterina es un procedimiento médico, en el cual, los espermios, preparados y capacitados previamente en el laboratorio, son colocados dentro del útero de la mujer. Corresponde a una de las técnicas reproductivas de baja complejidad y suele asociarse a la estimulación de la ovulación, en una mujer que no ovula, o, para aumentar el número de óvulos que serán ovulados en aquellas que sí lo hacen, aumentando con ello la probabilidad de lograr un embarazo. La inseminación intrauterina está indicada en casos en los cuales, las trompas de falopio se encuentran permeables y existen gametos (óvulos y espermios) adecuados como para realizar el procedimiento. El procedimiento mismo, es ambulatorio y consiste en colocar a la mujer en posición ginecológica, se realiza una especuloscopía, similar a la toma del Papanicolaou, por el cuello uterino, se introduce un catéter y através de él se instila la muestra previamente preparada. No requiere reposo posterior y la paciente puede realizar sus actividades cotidianas sin problemas.

¿Qué exámenes necesito?

Toda pareja que consulta por infertilidad debiera, idealmente, tener un chequeo de salud básico al día. En el caso de la mujer, a ello se suma el control ginecológico con un papanicolaou, ecografía transvaginal y, en caso de requerirlo, mamografía y ecografía mamaria. El estudio de infertilidad evalúa, en el caso de la mujer, la indemnidad de la cavidad endometrial (por dentro del útero, aquí es donde se implantará el embrión), la permeabilidad de las trompas de falopio y la reserva ovárica. Para estudiar la cavidad uterina y el endometrio y, además, el aspecto de los ovarios, hacemos una ecografía transvaginal, esta se realiza entre el segundo y el quinto día del ciclo menstrual. Este examen, nos permite ver si hay pólipos, miomas, lesiones en los ovarios o en las trompas. En esta instancia, podemos también contar la cantidad de folículos antrales que se ven en los ovarios, que son unas imágenes negras redondas en cuyo interior se encuentran los óvulos. La cantidad de folículos antrales que se ven en este momento del ciclo menstrual se correlaciona de buena manera con la reserva ovárica. La reserva ovárica es la cantidad y calidad de huevos que quedan en el ovario de la mujer. Debemos recordar que las mujeres nacemos con una cierta cantidad de huevos y estos se van perdiendo diariamente en la vida, independiente de lo que se haga, esta es la razón por la cual nos llega la menopausia, esto ocurre cuando en el ovario prácticamente ya no quedan huevos. Se asume que la calidad de los óvulos que nos quedan es directamente proporcional a la cantidad de los mismos, es decir, mientras menos óvulos nos quedan, más deficiente su calidad es. Otra manera muy usada para evaluar la reserva ovárica es solicitar exámenes de sangre, los más usados son la FSH y estradiol plasmáticos que se realizan también entre el segundo y quinto día del ciclo menstrual. Otro exámen, más actual y ampliamente usado es la AMH o hormona antimülleriana. Todos estos exámenes, nos permiten estimar de un modo efectivo, qué tan bien o mal puede responder una paciente a los tratamientos de inducción de ovulación. La permeabilidad de las trompas se evalúa con un examen que se llama histerosalpingografía, es un examen que consiste en colocar un catéter muy fino en el cuello del útero y a través de él, se instila un medio de contraste que es radiolúcido y se comienzan a sacar varias placas de rayos. Esto permite ver cómo asciende el medio por el útero hacia las trompas, pasa por ellas y llega a la cavidad endometrial. El estudio del hombre consiste fundamentalmente en la realización de un espermiograma, este exámen debe realizarse en un centro adscrito a un centro de medicina reproductiva y con 2 a 5 días de abstinencia sexual. El exámen entrega un resultado el cual debe ser interpretado por el médico tratante.