Mitos y verdades en el día de la transferencia embrionaria

Este día es, sin duda, el más importante para quienes siguen un tratamiento reproducción asistida. Está cargado de esperanzas y también de muchos mitos en torno a qué pueden y no hacer las mujeres durante el día de la transferencia. La Dra. Carolina Ortega aclara una a una estas creencias populares.

La transferencia embrionaria consiste en colocar en el útero de la mujer el embrión, el cual estuvo desarrollándose en el laboratorio, luego de la aspiración de los óvulos y de haberlos fecundado con espermios.

Existen 2 tipos de transferencia embrionaria:

  • Transferencia en fresco: Es cuando el embrión se transfiere en el mismo ciclo, alrededor de 5 o 6 días después de que se aspiran los óvulos.
  • Transferencia de embrión congelado: Se trata de un embrión que previamente se ha congelado, que tiempo después se descongela y posterior a la preparación del útero, se coloca en su interior. Hoy existe un consenso que la transferencia de un embrión congelado en estado de blastocito, es decir, cuando tiene 5 o 6 días de vida, tienen una mejor tasa de embarazo en relación a la transferencia de embriones en fresco. La otra ventaja es que, si quedan embriones congelados, la pareja no requiere nueva etapa de estimulación ovárica ni aspiración folicular con los costos físicos, psicológicos y económicos que ello implica.

La Dra. Carolina Ortega, especialista en Medicina Reproductiva de Fertilidad Monteblanco, explica que se trata de un método sencillo, que se hace en la misma sala de procedimientos donde se aspiran los huevos a las pacientes. Un día sin duda muy especial y cargado de esperanzas para muchas mujeres y que en torno al cual existe una serie de mitos en cuanto a qué pueden y no hacer las mujeres.

Aquí la Dra. Ortega aclara los principales mitos de lo que se puede hacer o no, el día de la transferencia:

  • Asistir en ayunas: Falso. No es necesario estar en ayunas, a diferencia del día en que se sacan los óvulos. El día de la transferencia, las pacientes pueden comer, pero lo más importante es tomar mucho líquido. Se sugiere que, tras hacer la primera orina de la mañana, dejar orinar durante un par de horas antes de transferencia, con el fin de llegar con la vejiga llena. “Este procedimiento se hace a través de una ecografía abdominal y la vejiga sirve como ‘ventana’ para poder ver el útero y observar claramente la introducción y colocación del embrión dentro de éste”, explica.
  • No se puede tener relaciones sexuales: Verdadero. “Ese día se sugiere no tener relaciones sexuales, las cuales se deben evitar por, ojalá, los próximos tres meses después de la transferencia, hasta que el embrión esté bien colocado y la paciente deje de utilizar las hormonas necesarias para que se implante en forma adecuada y siga su crecimiento”, indica.
  • No ir al baño durante el día de la transferencia: Falso. Obviamente se puede ir al baño las veces que sea necesario, tanto para orinar como para defecar, ya que no afecta el embrión. También pueden ducharse sin problemas ese día.
  • No se puede hacer deporte: Verdadero. El día de la transferencia y ojalá las próximas 48 horas e incluso semana posterior, tener un reposo relativo. Eso no significa quedarse en la cama y no moverse, sino que evitar, sobre todo, movimientos de impacto. La paciente puede salir, caminar lento; en el fondo, bajar el ritmo habitual de las actividades que suele tener.

La sugerencia entonces es tener un reposo relativo los primeros dos días después de la transferencia y luego retomar las actividades cotidianas con un ritmo más tranquilo, en la medida de lo posible.